domingo, 5 de julio de 2009

LA CARCEL (segunda parte)




PIDIENDO AYUDA


Cuando por fin se decide a pedir ayuda comenzara a descubrir grandes verdades, sobre ella, Abierta a cualquier apoyo externo para deshacerse del monstruo, acepto todo tipo de diagnostico porque sabia que en alguno estaría la verdad, su única verdad, y comprendió que quizás juntando todos, ella misma podría descubrirla, no sabia si eso la sacaría de su cárcel de cristal, esa casa construida por ella misma hace años, pero al menos lograría descubrir porque llego hasta allí.
Asistió a consultas de sicología, siquiatras, sicoanalistas, médicos naturistas, terapias de grupo, limpieza del interior, se dedico a viajar por internet en busca de algún resquicio de esa verdad, pero no había ni tan siquiera un rastro de que en alguno de estos lugares, estuviera la respuesta, no había lugar del que le hablaran que ella no visitara para encontrar como deshacerse del monstruo, o bien como al menos inmunizarlo, para que no le haga más daño.
Después de estos encuentros ya a solas con su realidad, y su propio temor, analizaba cada instante, cada segundo de sus conversaciones, llegaba a conclusiones que no siempre le sirvieron de ayuda, después de años de castigo, comprendió que su monstruo iba con ella a todos los sitios, esa era la razón por la que siempre volvía, ella dejaba atrás, las casas, el lugar, y hasta los vecinos con quienes compartiera buenos y malos momentos, incluso amigos y siempre parte de su vida, pero ni una sola vez dejo, todo aquello que tenia dentro de su casa, y era allí donde vivía su monstruo, fue tal el descubrimiento que la idea la aterro, y un frio estremecedor cubrió su ser, que termino con un sudor y se adueño de ella, la hizo temblar de pánico, se agazapo en su cama, inmóvil sin poder moverse, no se atrevió ni abrir los ojos por temor a ser agarrada, y lloro… lloro tanto que el sueño termino por vencerla.
En ese momento comenzó su pesadilla, una pesadilla que jamás habría querido que empezara, de haberlo sabido quizás habría dejado sus búsquedas, y se habría quedado con su monstruo en su cárcel de cristal; pero como a veces sucede abrió su caja de pandora, y no había vuelta atrás; se puso de frente a su enemigo y de frente a su verdad.
Ahora sabía y conocía al monstruo y no la hizo sentirse mejor.

(continuara)

3 comentarios:

Guirroma dijo...

realmente es una gran construcccion este relato que nos estas brindando.
lleva a querer saber uno ya el final.

luciernaga_poeta dijo...

Ebe, me emociona mucho leerte amiga, hay tanta sinceridad en tus letras que llega uno a sentirlas junto al dolor que cargan. Todos tenemos esos fantasmas como los molinos de viento del Quijote, más al enfrentarlos descubrimos que eran solo eso. Creo que es un relato de mucho crecimiento interno. Mis sinceras felicitaciones y gratitud por traerlo hasta nuestros ojos y alma.
Besitos
Cecy

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Tu relato despierta mucha angustia en uno, cada quien supongo tiene un monstruo en su interior, en su vida, que quita el sosiego, la paz, espero que al final la heroina pueda vencer a su "monstruo"