lunes, 22 de diciembre de 2008

2009



Hoy me gustaría hablar de la Navidad y el empeño constante que todos ponemos en que son días felices y de paz, armonía en fin…

Y para el 2009 felicidad, prosperidad y diría de nuevo en fin…

Yo quiero ser positiva, de veras que quiero ser positiva, pero es que no lo consigo, porque cuando intento pensar que el 2009 será mejor, pongo la radio o la tele y me fulminan con las noticias, que si la bolsa a caído, como nunca antes, que si entramos en recesión, que si subimos las listas del paro y lo que es peor, que si es una crisis mundial…

Ante tal circunstancia quería preguntarme hoy, ¿como voy a ser positiva con lo nublado que se ve todo?

Pero hago memoria y lo cierto es que sabiendo que España esta en crisis, veo una crisis muy extraña a mi forma de ver, yo, como muchos otros en España hemos vivido crisis ya, y de hecho se habla en los últimos tiempos de ella, tanto es así que ya veo a los jóvenes que nunca antes los vi preocuparse de ello, ahora hablarme de la crisis que nosotros vivimos, como queriendo aprender a salir de ella, eso si es positivo.

Recuerdo la crisis de los 80 hablo de la transición, yo veía a mis vecinos ir a la puerta de los colegios y de los bares a pedir las sobres, no digo lo de mis vecinos porque me de vergüenza reconocer que yo también fui, es que no necesite ir, pero es porque yo tenia familia y amigos entregados y me ayudaron sin ningún querer recibir nada a cambio, algunos de ellos hoy ya han muerto, pero siempre los tendré conmigo en mi recuerdo, porque fueron grandes amigos, quizás hoy desee escribir esto en recuerdo a su memoria, o como símbolo y espíritu de la verdadera navidad, pero todo el año, los pobres comíamos todo el año al igual que los que tenían dinero, yo que siempre e bastante despierta, aprendí de la crisis de los 80, que solo salían adelante los vividores, que no podía tener hijos, porque si ellos se ponían malos yo no iría a trabajar, eso marco mi futuro como madre, y otras cosas claro, aprendí que no podía ponerme enferma nunca y si lo estaba era igual, tenia que ir a trabajar, porque de lo contrario te despedían, no se si alguien de los que me lean los vivió como yo, quisiera que me contestarais a ver si resulta que la única que vivió la crisis con todos esos comentarios fui yo, y es que tuve la suerte con los jefes que fui encontrando a mi camino.

Pero bueno hablaba de la crisis de hoy, de la mundial, es cierto que este año las calles de Madrid están llenas, y también los grandes almacenes, pero se compra menos.

Quiero preguntar ¿alguien esta viviendo esta crisis con las mismas limitaciones que se vivieron las otras en España?

Porque si es así, yo que no soy adinerada, en esta ocasión seria la primera que diría, que de momento la crisis la siento pero no tan de lleno en mis entrañas, y quiero agradecer a la vida que por una vez, eso sea así, no soy desagradecida, y se que muchos en este mundo no necesitaban que llegara esta crisis para estar pasando hambre y grandes desesperanzas, ahora por supuesto si en países como el nuestro y América estamos mal, no quiero pensar que será de los países africanos y sin ser africanos.

¿Será Obama la solución? O ¿quizás no hay solución? y será verdad lo que dice revelación del Apocalipsis.

GUERRERO DE MIL BATALLAS



Cuando creas que has vivido suficiente,
que tu vida ya no tiene aliciente,
si al repasarla ves que no tienes nada,
te equivocas,
existen muchas mañanas.

Tú, que siempre fuiste guerrero
luchador de mil batallas,
no pongas fin a tu lucha,
y no entregues tus armas,
pues siempre existe un mañana.

Que si te rindes ahora,
si al desgano le das paso,
y ya le entregas tus armas,
das la victoria a la muerte,
perderás esta batalla.

Serás prisionero de ella,
guerrero que bien luchabas,
que has luchado tantas veces,
lucha con todas tus ganas,
hasta poder tú ganarla.

TÚ ERAS OLVIDO



Ayer pensaba en ti,
evoque tu recuerdo hacia mi mente,
descubrí, así…
que para mi… tú eras olvido…
sé que buscabas esconderte,
a mi presente.
que intentabas colocarte detrás,
y no de frente.
y en tus idas y venidas,
y jugar a no ser visto.
descubrí, así…
que para mí… tú eras olvido.

VAGOS RECUERDOS



Vagos recuerdos,
de ayeres olvidados.
Crepúsculos vividos,
en tiempos pasados.

Nació con la esperanza,
del futuro en sus manos…
Con pasado que ha muerto,
y presente aparcado.

No hay futuro que esperes,
hay presente buscado…

Vuelven vagos recuerdos,
de ayeres olvidados.
Crepúsculos vividos,
en tiempos ya pasados.

Búscame en las mañanas,
en valles y en los prados,
búscame en la esperanza,
o ya ¿me has encontrado?

Soy presente en la vida,
agárrate a mi mano…

Y VUELO



El recuerdo de tu piel me estremece,
pensar en la comisura de tus labios,
me hace sentir mariposas en mi estómago,
mi corazón se acelera en tu evocación.

Y ahora te veo…

Al acercarte me turbo,
y con tu roce ya tiemblo,
el abrazo me delata,
por él me estaba muriendo,
se rompe todo el silencio,
y ahora el tacto de tus labios,
posándose sobre los míos,
sentir de nuevo tu cuerpo,
pegado junto a mi cuerpo.

Entonces vuelo…

Siento el toque de tus dedos,
van recorriendo mi pelo,
y se pasean por mi cara,
para buscar rasgos nuevos,
y me descubro temblando,
un frío y calor en mi alma,
la abandono por completo,
sin separarme de ti,
solo se escapa un suspiro,
y un susurro en tu oído,
que solo tu escucharás.

Te amo…

ALBERTO PALACIOS


Alberto Palacios calle, que no paseo, casi llegando a la estación, al pasar por allí, como tantas veces hago, en los últimos tiempos, y ver el balcón de tu casa, me traslade al pasado, y pude vernos a ti, a mi, allí en tu casa, y a tu madre, en tu comedor, tu mueble, esa mesa chiquita de centro toda rayada por tus hermanos, y la lámpara de pie, al lado del sofá, con la mesa incorporada de plástico imitando al mármol, el cenicero, y tu limpiando y rompiendo esas figuras que tan poco te gustaban, tu madre con los ojos fijos en mi, sonriendo y diciéndome: “ porque será que mi hija solo rompe cosas cuando tu le ayuda a limpiar”.

Te recuerdo amiga, siempre defendiéndome como si yo fuera algo tan frágil y débil a quien defender, y tu tan poquita cosa, siempre tan entera, firme, completa.


Pero tengo un recuerdo tuyo inolvidable, llorando, desvalida, cuando sabias que ella se moría, era como si el bastón que te sostenía se resquebrajara día a día y perdieras tu fuerza, ¿era ella quien te daba la valentía? ¿Esa entereza de la que hacías gala?


Y ella en su dormitorio de forja, con sus mesitas de roble, herencia de su abuela, (siempre nos lo decía), la luz de las lámparas de cobre, en penumbra. Estaba tan amarilla, delgada, débil, frágil, con su cara desencajada por el dolor, que en los últimos tiempos, dejo de molestarse en fingir que no tenia, cuando con ese hilo de voz, me dijo: trae a tu madre antes de que me muera, me gustaría verla, cuida de mi niña, será la que mas lo necesite, los demás tienen su vida, ella no, solo a vivido, por y para mi, yo se que tu eres fuerte, mas que ella, aunque ella siempre pensó lo contrario, ella solo tiene la valentía del soldado, que no sabe que le espera en el campo de batalla.

Tú en cambio, siempre sabes donde vas, que te espera, y a que te enfrentas, aun sabiéndolo
continuas de frente sin detenerte, te admiro pequeña, siempre te admire y nunca te lo dije.

Estaba demasiado ocupada teniendo celos, porque mi hija compartía contigo el tiempo que antes era solo mío.
Gracias porque siempre has estado a su lado, y en muchas ocasiones te necesito de veras.Para ese momento yo lloraba, ella no tenia fuerzas ni para llorar.

Entonces nos abrazamos, yo la besé.

En ese momento me di cuenta que nunca la había besado, y es que siempre la vi tan negada al cariño, tan dura, que no pensé que quisiera.
Me fui llorando, no volví a verla.


El día de su entierro no se hizo tardar, enseguida le vino el descanso eterno, que ella agradeció, sin lugar a la duda y vosotras también, ya no podíais soportar verla sufrir.Nosotras, hasta hoy somos las mismas.


Dedicada a mi amiga y su familia.

LAS CALLES DE MADRID


Anduve por Madrid
una mañana
como antaño por allí,
ya caminaba.

Repetí en mí,
aquellos sentimientos,
y afloraron en mi mente, mil recuerdos.

El olor peculiar de mi Madrid,
la humedad de las mañanas del invierno,
ese frío que se mete hasta en la médula,
aquel mimo que entretiene con sus gestos.

Paseando por el Madrid de los Austrias,
y la calle Preciados recorrí,
al cruzar la Gran Vía, hasta Tudescos,
por la calle San Roque baje al fin.

Me cubrió una nostalgia inusitada,
la memoria evoco años atrás,
es como si el tiempo acabara de pararse,
y volviera a verlo todo como antes.

Si es añoranza eso que sentí,
es que añoro las calles de Madrid,
no pretendo que se entienda esto que escribo,
son tan solo pensamientos míos.